¿Puede un influencer facturar sin ser autónomo?

facturar-influencer

Si eres influencer o microinfluencer es posible que alguna marca de alimentación o cualquier otro producto contacte contigo para ofrecerte una colaboración. Esta puede ser retribuida en especie, es decir, a cambio del producto a promocionar, o bien mediante contraprestación económica.

En ambos supuestos la agencia de marketing de influencers para efectuar la liquidación de la retribución solicitará al influencer, intagramer o youtuber la emisión de una factura en concepto de «colaboración».

Si eres influencer y alguna empresa te ofrece una colaboración retribuida, conviene que leas atentamente este artículo para conocer cuales son tus obligaciones. Recuerda que el «desconocimiento de la ley no exime de su cumplimento».

¿Qué debe saber un influencer en materia de tributación?

En nuestro país la Agencia Tributaria es la encargada de establecer las normas esenciales que se deben cumplir a la hora de tributar.

Para ello se establecen una serie de regímenes que diferencian a los ciudadanos en función de la actividad que desempeñan o la forma en la que lo hacen. Podemos destacar: el régimen general, el régimen especial de trabajadores autónomos y el régimen especial de la agricultura, ganadería y pesca.

El régimen general se aplica a un porcentaje elevado de la población como son los trabajadores por cuenta ajena o asalariados. Todas aquellas personas que están contratadas por una empresa y trabajan bajo unas directrices, horarios y normas que aquélla ha establecido para que sus trabajadores cumplan.

Por otro lado tenemos el régimen especial de trabajadores autónomos, aplicable a todas aquellas personas que trabajan por y para sí mismos. De ese modo, un trabajador autónomo es quien realiza una actividad profesional de forma habitual a cambio de dinero sin un contrato laboral que le vincule a una empresa, de forma que desarrolla su trabajo solo en su propio nombre.

En nuestro país, cualquier persona mayor de 18 años puede darse de alta como autónomo sin que sea necesario que constituya una empresa y que aporte un capital mínimo.

Es importante recordar que el autónomo tiene responsabilidad ilimitada, ya que no hay separación entre su patrimonio como persona y el que pertenece a la actividad que realiza. Por tanto, si su negocio va mal o no cumple con alguna de sus responsabilidades, todos sus bienes (incluidos su coche o su casa por ejemplo), se utilizarán para saldar la deuda existente.

Además, los autónomos pueden escoger cómo realizar libremente su trabajo. Por ejemplo, eligiendo su horario. Como ejemplo de autónomo encontramos al abogado que lleva nuestras gestiones personales o a la dueña de la panadería de la esquina donde compramos cada día el pan.

Por último, encontramos el régimen especial de la agricultura, ganadería y pesca, que se aplica a aquellas personas que poseen una explotación propia en cualquiera de estos sectores.

¿A qué régimen deben acogerse los influencers?

Explicados los elementos básicos de nuestro régimen tributario, un influencer deberá tributar como autónomo. Es decir, la campaña publicitaria que realiza un influencer en favor de una marca, consiste en una prestación de servicios por cuenta propia, de manera individual y sin que la misma suponga una relación laboral con la marca en cuestión.

Por tanto, lo más conveniente es que si eres influencer te des de alta como autónomo y tributes por las ganancias que recibas de las campañas.

¿Cómo hacerte autónomo y qué epígrafe me corresponde como influencers?

Lo primero que deberás hacer es darte de alta en el Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE) en la Agencia Tributaria y en el régimen de autónomos en la Tesorería General de la Seguridad Social.

Para darte de alta en el IAE debes escoger un epígrafe profesional y no empresarial.

Aunque a día de hoy no hay uno específico para los influencers, podrías usar por ejemplo el epígrafe 899: “Otros profesionales relacionados con los servicios”. Si recibes ingresos por publicidad, podrías usar el epígrafe 844 “Servicios de publicidad, relaciones públicas y similares”. Mientras que si subes vídeos a Internet, podrías usar el epígrafe 961.1 “Producción de películas cinematográficas”.

Por tanto, cualquier compensación que se realice al influencer por publicitar un producto o servicio deberá tributarse, ya sea en dinero, en especie o ambos. La excepción la encontramos en los productos para testar e imprescindibles para la colaboración, aunque en ese caso deberemos tener cuidado, puesto que si compensan o retribuyen la actividad publicitaria que el influencer está realizando, sí que se debería tributar por ellos.

Obligaciones tributarias: facturación y declaraciones

Además, será necesario que el influencer elabore facturas de las campañas incluyendo el IVA (al tipo general del 21%) y el IRPF, que en este caso tributa en la escala general de gravamen como actividad económica. También deberá realizar las pertinentes declaraciones trimestrales y una última de resumen anual.

¿En qué casos no se factura con IVA?

Sin embargo, existe un caso concreto en el cual no será necesario incluir el IVA. Será cuando el profesional utilice una plataforma publicitaria situada en el extranjero y se haya dado de alta en el ROI (Registro de Operadores Intracomunitarios). El número obtenido en ese caso autoriza a emitir facturas a clientes europeos sin tener que incluir IVA.

En todo caso, la facturación a un cliente intracomunitario puede dar dos supuestos:

  • Que ambas partes estén de alta en el ROI. En tal caso se podrá emitir la factura sin IVA.
  • Que tan solo uno o ninguno de los dos esté dado de alta en el ROI. En estos casos si se aplicaría IVA en las facturas.

Del mismo modo, no se tiene obligación de practicar retención del IRPF en las facturas intracomunitarias. Algo lógico ya que el pagador no es español y no tendrá obligación de ingresar el IRPF a la Agencia Tributaria española.

Llegados a este punto, parece totalmente necesario que el influencer se dé de alta como autónomo y tribute por las ganancias que obtiene de las campañas publicitarias. Sin embargo, ¿qué han opinado los tribunales sobre la tributación del autónomo?

Jurisprudencia al respecto de cuándo darse de alta como autónomo

Según el Tribunal Supremo, para determinar en qué momento una persona debe darse de alta como autónomo es necesario probar que existe la habitualidad determinada por la ley. Para ello debemos analizar dos elementos importantes:

1) que los ingresos que se reciben sean o no superiores al salario mínimo interprofesional y

2) que éstos se perciban de manera continuada en el tiempo.

En cuanto al primero de estos elementos, a pesar de que el salario mínimo interprofesional sea un concepto previsto para los trabajadores asalariados, lo cierto es que el legislador recurre con gran frecuencia a él como umbral para medir la renta o actividad de una persona.

Por tanto, y dado que el salario mínimo interprofesional en 2019 es de 900 euros mensuales, la superación de esta cuantía podría determinar la existencia de una actividad realizada con cierta permanencia y continuidad.

Por otro lado, y en cuanto al segundo elemento, es necesario no confundir reiteración con habitualidad. En este sentido, que se hayan recibido ingresos todos los años por la actividad económica desarrollada solo indica que en todos esos años se ha llevado a cabo esa actividad, pero no demuestra que la misma se haya realizado todos los meses de cada uno de esos años, ni siquiera en la mayoría de esos meses.

Por tanto, los tribunales establecen que será necesario precisar si esas cuantías se reciben de manera continuada en espacios de tiempo relativamente breves (por ejemplo cada mes o cada dos meses) o si, por el contrario, se reciben de año en año.

Ahora bien, ¿cómo aplicamos estos elementos de los tribunales al ámbito de la tributación de influencers?

Si un influencer realiza de manera habitual campañas publicitarias con marcas, por ejemplo cada mes, independientemente de la cuantía que el influencer recibiera por ella, se entendería que se trataría de una actividad habitual. Por tanto, debería darse de alta como autónomo y tributar por las correspondientes ganancias.

Si el influencer realiza estas campañas publicitarias de manera esporádica, aunque por ejemplo éstas tengan lugar cada año en las mismas fechas, y recibe compensaciones superiores al salario mínimo interprofesional, podría llegar a entenderse que existe una habitualidad. Por tanto, lo conveniente sería darse de alta como autónomo y tributar por ello.

¿En qué casos no es necesario ser autónomo para facturar como influencer?

Ahora bien, en el caso de que un influencer realice estas campañas publicitarias de manera esporádica, aunque por ejemplo éstas tengan lugar cada año en las mismas fechas, y reciba compensaciones inferiores al salario mínimo interprofesional, no se podría entender que existe habitualidad puesto que no se cumple con la cuantía ni con la continuidad temporal exigida. Por tanto, y a priori, no sería necesario estar dado de alta como autónomo.

Si eres influencer y te gustaría realizar campañas publicitarias de manera habitual recibiendo una compensación por ello, te recomendamos formar parte de The Troop.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies